Las comidas y cenas de las fiestas de Navidad suelen ser bastante copiosas y consistentes. Cuando llega el momento del postre ya estamos muy llenos y apetece que sea un postre ligero y digestivo. Yo creo que éste es un postre perfecto para estas ocasiones.
Es un chupito de chocolate blanco y yogur, acompañado de fresas, frambuesas o frutos rojos. Si os parece poca cantidad ponerlo en vasos de chupitos, se puede servir en copas de cocktail y queda precioso, con más cantidad.
¡Espero que os guste!.