Ya comenzó el Mundial de fútbol y qué mejor que una buena pizza casera para ver los partidos.
Ésta es una de mis favoritas: “Pizza integral con tomate y mozzarella”. ¡Me encanta!
La masa queda perfecta y solo con el queso, tomates de distintas variedades, semilla de sésamo y albahaca fresca está riquísima. Con estas cantidades salen 2 pizzas grandes y podéis añadir otros ingredientes para hacerlas distintas como aceitunas negras, anchoas, pollo asado, champiñones, …
¡Espero que os guste!
Pizza integral con tomate y mozzarella, en Thermomix
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Ingredientes: (para 2 pizzas grandes)
– 200 g de agua
– 50 g de aceite de oliva virgen extra (y un poco más para engrasar las bandejas y regar las pizzas)
– 20 g de levadura prensada fresca o 1 sobre de levadura de panadería deshidratada
– 370 g de harina integral de trigo
– 1 cucharadita de sal
– 6 cucharadas de salsa de tomate
– 200 g de queso mozzarella rallado
– 4 tomates cortados en rodajas finas
– 12-14 tomates cherry, partidos por la mitad
– 80 g de queso parmesano rallado
– 2 cucharadas de orégano seco
– 2 cucharadas de semillas de sésamo (opcional)
– hojas de albahaca fresca, para decorar
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Preparación:
En el vaso del Thermomix ponemos el agua, el aceite y la levadura desmenuzada. Programamos 30 segundos, temperatura 37º y velocidad 2.
Incorporamos la harina y la sal. Iniciamos función amasado, durante 1 minuto.
Retiramos la masa del vaso, formamos una bola y dejamos reposar dentro de una bolsa de plástico durante 30-40 minutos, en un lugar cálido libre de corrientes de aire (por ejemplo: dentro del microondas).
Dividimos la masa en 2 partes iguales.
Precalentamos el horno a 250º.
Extendemos una de las mitades de masa con las manos hasta que quede muy fina y la colocamos en una bandeja especial para pizza (de 35 cm de diámetro aprox.), previamente engrasada con un poco de aceite. Hacemos lo mismo con la otra mitad de masa.
- En cada una de las bases de pizza: extendemos 3 cucharadas de salsa de tomate, repartimos 100 g de queso mozzarella rallado por encima. Cubrimos con rodajas de tomate y tomates cherry partidos por la mitad. Espolvoreamos por encima 40 g de queso parmesano rallado, 1 cucharada de orégano seco y 1 cucharada de semillas de sésamo.
Introducimos en el horno, bajamos la temperatura a 225º y horneamos durante aprox. 25 minutos.
Decoramos con unas hojas de albahaca fresca y servimos regadas con una chorrito de aceite de oliva virgen extra.
* Fuente: receta adaptada de Vorwerk.