Pan de café con uvas pasas

¡Qué bueno está este pan!.

Queda muy esponjoso y blando, no tiene un sabor fuerte a café y las uvas pasas le van perfecto. Además, es bastante grande así que lo podemos hacer para tomar el café con amigos y familia.

Cuando más rico está es una vez esté frío después de hacerlo. Al día siguiente, si lo envolvemos en papel film, sigue estando riquísimo pero la corteza queda más blanda, no crujiente como cuando lo hacemos.

Se puede hacer de la forma que más nos guste. En este caso, lo he hecho como una trenza de sólo 2 tiras. Es muy sencillo: hacemos 2 rulos iguales con la masa, los unimos por uno de los extremos (para que no se deshaga, a unirlos doblaremos un poco de masa del rulo que queda encima, por debajo de ese extremo) y vamos colocando un rulo encima del otro de modo que el que queda debajo se pasa por encima del otro y así se van alternando. Unimos los extremos del final y volvemos a doblar un trocito de masa por debajo, para que no se deshaga.

Es importante, como en todas las masas de este tipo, que lo hagamos sin prisa y que dejemos que leve lo suficiente, Así conseguiremos que nos quede más esponjoso y suave.

¡Espero que os guste!.

 

  • Ingredientes:

– 100 gr. de agua

– 30 gr. de levadura prensada fresca

– 2 cucharadas de café soluble

– 2 huevos medianos (de 60 gr.)

– 50 gr. de azúcar

– 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente en trozos

– 400 gr. de harina de fuerza + 2 cucharadas y un poco más para espolvorear

– 1 cucharadita de sal

– 50 gr. de uvas pasas sin semillas

 

  • Preparación:

Ponemos el agua y la levadura en el vaso de la Thermomix y programamos 1 minuto, temperatura 37º y velocidad 2.

Añadimos el café soluble, los huevos, el azúcar y la mantequilla. Mezclamos durante 4 segundos, a velocidad 3.

Incorporamos 400 gr. de harina de fuerza, la sal y las uvas pasas. Amasamos durante 2 minutos, vaso cerrado y velocidad espiga.

Añadimos las 2 cucharadas de harina restantes y mezclamos durante 10 segundos, vaso cerrado y velocidad espiga.

Dejamos que repose dentro del vaso hasta que doble su volumen, es decir, hasta que la masa levante el cubilete (entre 1 hora y 1 hora y media, según la temperatura ambiente).

Transcurrido este tiempo, espolvoreamos con harina la superficie de trabajo, vertemos la masa del vaso y amasamos ligeramente con las manos.

Dividimos la masa en 2 trozos y formamos 2 cilindros. Los colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Unimos los extremos de los cilindros y los cruzamos formando una trenza.

Dejamos reposar hasta que doble su volumen en un sitio libre de corrientes (por ejemplo, dentro del horno apagado). El tiempo dependerá de la temperatura ambiente (aproximadamente, 1 hora).

Precalentamos el horno a 180º.

Cuando el pan haya subido (si lo hemos dejado reposar dentro del horno, antes de precalentarlo, sacamos la bandeja), lo horneamos durante 30 minutos, a 180º. Colocamos un bol refractario pequeño con agua dentro del horno, mientras se hornea el pan.

Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Lo cortamos en rebanadas y servimos.

  • Fuente: Receta de “Isabel Cañas” (delegación de San Sebastián de los Reyes).
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6 Comentarios

  • Marisa

    Me parece un pan muy original y la idea de trenzarlo también. Si dices que no sabe mucho a café, lo prefiero. Besos y buen fin de semana

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  • monica

    me parece muy original

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  • Eva

    Hola Elena, me encantan todos tus panes y éste me quedaba por hacer, pero mañana me pongo con él!! Tengo una pregunta: ¿café soluble es el normal de cafetera, el molido? Gracias y saludos.

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    • Elena

      Hola Eva, es el Nescafé, el que se echa directamente en la leche. ¡Espero que te guste!. Un saludo.

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