Ésta es una tarta típica francesa (¡me encanta la repostería francesa!) que en época de cerezas y picotas hago muy a menudo. Tiene una textura muy suave, parecida a la de la quesada, que con las cerezas es una combinación perfecta.
En casa nos encantan las cerezas y cuando están en temporada las utilizo muchísimo para hacer postres, mermelada, refrescos,…, es una fruta que la tenemos durante poco tiempo pero es riquísima. Además está considerada como una de las mejores frutas para depurar el organismo y liberar toxinas, de hecho, figura en la lista del Departamento de Alimentación de Estados Unidos como uno de los alimentos con mayor poder antioxidante (más información en “botanical-on line“).
¡Espero que os guste!