Ayer fue el cumple de mi chico y, aunque a él le gusta mucho el “Tiramisú exprés“, preparé esta “Tarta de fresas y mascarpone” que también le encanta. La he hecho muchas veces (esta vez he aprovechado para cambiar las fotos que eran muy, muy malas, jajaja) y en cuanto empieza la temporada de fresas es la primera que hago. Además de rica, es fresca y nada pesada.
He utilizado un molde de 24 cm. de diámetro porque me gusta que quede bastante alta; en un molde de 26 cm. de diámetro queda un poco más baja pero con una buena altura. Lo que sí hago es hornear el bizcocho en un molde desmoldable de 26 cm. de diámetro y, como al enfriarse merma un poco, una vez esté completamente frío, lo paso a un molde desmoldable de 24-25 cm. de diámetro para que quede bien pegado a las paredes del molde.
En cuanto a la cobertura, utilizo mermelada de frambuesas pero también se puede hacer con mermelada de fresas, ¡cuestión de gustos! o de la que tengamos en la casa. ¡Ahhh!, se me olvidaba: os recomiendo hacerla de un día para otro para que tanto la crema como la cobertura esté perfectamente cuajadas y asentadas.
¡Espero que os guste!.
- Ingredientes: (para 10-12 raciones)
* Para la base de bizcocho:
– 2 huevos
– 60 gr. de azúcar
– 60 gr. de harina de repostería
– 1 pellizco de sal
* Para la crema de fresas y mascarpone:
– 250 gr. de queso mascarpone
– 150 gr. de queso cremoso, tipo Philadelphia
– 500 gr. de nata para montar, con 35% m.g., muy fría
– 200 gr. de azúcar
– 500 gr. de fresas
– 8 hojas de gelatina
* Para la cobertura:
– 1 bote de mermelada de fresas o de frambuesas (350 gr.)
– 1 cucharada de agua (5 gr.)
– 4 hojas de gelatina
* Para decorar:
– 3 fresas
- Preparación:
1.- Base de bizcocho:
Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos un molde desmoldable de 26 cm. de diámetro con un poco de mantequilla en la base y hasta 2 cm. de alto en los laterales, para poder despegar bien el bizcocho. Reservamos.
Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 5 minutos, temperatura 37º y velocidad 4. Seguidamente, volvemos a programar otros 5 minutos, a velocidad 4, sin temperatura.
Añadimos la harina y un pellizco de sal. Mezclamos durante 8 segundos, a velocidad 2½. Retiramos la mariposa de las cuchillas y terminamos de mezclarlo con la espátula, mediante movimientos envolventes.
Vertemos esta mezcla en el molde preparado y con la espátula repartimos la masa por toda la base del molde. Horneamos durante 15 minutos, a 180º.
Mientras, lavamos y secamos el vaso, la tapa y la mariposa.
Sacamos del horno y dejamos que enfríe. El bizcocho mermará un poco y por eso, una vez esté completamente frío, desmoldamos y lo ponemos dentro de un molde un poco más pequeño (de 24-25 cm. de diámetro) para que quede bien pegado a las paredes del molde. Reservamos.
2.- Crema de fresas y mascarpone:
En un bol con agua fría, ponemos a hidratar 8 hojas de gelatina.
Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos la nata, el queso mascarpone, el queso cremoso y el azúcar. Programamos a velocidad 3½, sin tiempo, hasta que por el bocal veamos que está montado o semi-montado (no hace falta que quede demasiado consistente porque después hay que mezclarlo con la salsa de fresas).
Reservamos en un bol grande.
Quitamos la mariposa de las cuchillas y echamos las fresas (previamente las lavamos, quitamos las hojas y secamos con papel de cocina). Trituramos durante 20 segundos, a velocidad progresiva 5-7-9. Seguidamente, programamos 4 minutos, temperatura 50º y velocidad 1.
Añadimos las hojas de gelatina hidratadas y bien escurridas. Mezclamos durante 30 segundos, a velocidad 3½.
Dejamos que enfríe un poco, sin que llegue a cuajar, para que al mezclarlo con la nata y quesos montados, éstos no se bajen.
Cuando ya esté casi fría la salsa de fresas, lo añadimos al bol con la nata y los quesos y mezclamos con la espátula mediante movimientos envolventes, hasta que todo esté perfectamente integrado.
Vertemos esta crema sobre la base de bizcocho y reservamos en el frigorífico hasta que cuaje, un mínimo de 5 horas (yo lo dejo de un día para otro).
3.- Cobertura:
Antes de empezar, tenemos que comprobar que la crema de fresas y quesos está perfectamente cuaja. Si es así, comenzamos con la cobertura:
En un bol con agua fría ponemos a hidratar 4 hojas de gelatina.
En el vaso, echamos la mermelada y una cucharada de agua. Programamos 4 minutos, temperatura 100º y velocidad 3.
Añadimos las hojas de gelatina hidratadas y bien escurridas, alrededor de las cuchillas. Mezclamos durante 30 segundos, a velocidad 3½.
Con mucho cuidado y con ayuda de una cuchara, vertemos esta mezcla sobre la crema de fresas y quesos.
Reservamos en el frigorífico hasta que cuaje.
4.- Decoración:
Simplemente con 2 o 3 fresas en un lateral o en el centro, queda perfecta.

- Fuente: “Cocina de color Lila“.
Hola,
Tiene una pinta estupenda y tengo pensado hacerla este fin de semana. Solo me llama la atención que para la cobertura se utilice todo un bote de mermelada. No es mucho? En la tarta que sale en el libro Imprescindible son 200 gr de mermelada.
Gracias!
Hola Lou, a mí me gusta que quede una buena capa como ves en la foto, pero no es tan gorda. Utilizo botes pequeños, de 350 gr. y me gusta mucho como queda. Si te parece mucho puedes echar la cantidad que quieras y reducir la cantidad de gelatina. Ya me contarás. Un saludo.
Hola Elena!
Antes de nada felicitarte, por hacer que todo sea más facil todavia con la THERMOMIX .Me parece que aqui es la primera vez que te dejo un comentario,te dejaba cuando estabas con Silvia.Bueno mi pregunta es, si la base puede hacerse , con galletas digestive o se quedaria muy fina la base, pues,a mis peques les encanta con galletas .
GRACIAS.
¡Muchísimas gracias, Carmen!, me alegra mucho que te guste el blog. Con respecto a la base, sí que puedes hacerla con galletas digestiva, queda más fina pero como es más consistente que el bizcocho queda perfecta. Ya me contarás. Un saludo.
¡Qué apetecible! Me encantan los postres con fresas para aprovechar su temporada, así que lo probaré. Lo único es que, creo, que falta un paso en la elaboración de la crema de fresas, entre la trituración y la incorporación de la gelatina hidratada. Suele ser necesario que la gelatina hidratada se incorpore a una preparación caliente para que se integre bien, y no veo ese paso. Me confirmas por favor cómo es ¡Gracias de antemano!
¡Muchas gracias, Ole!, me había comido una frase. Muchas gracias por avisarme, ya está corregido. Un saludo.
Que buena tiene que estar esta tarta. La pinta es estupenda. Un beso!
¡Muchas gracias, Cristina!