¡Qué rica! La hice un domingo y la llevé al trabajo al día siguiente. A mis compis, les dije que intentasen averiguar de qué era esta tarta y ninguno acertó. Lo único que me decían es que estaba buenísima y alguno sí que dijo que tenía manzana y copos de avena (y por supuesto, uvas pasas, que están a la vista), pero en cuanto les dije que también llevaba calabaza, se sorprendieron.
Es un bizcocho muy jugoso con una cobertura de queso cremoso. Al principio de hacer esta tarta hacía un glaseado con bastante azúcar y un poco de queso cremoso y margarina que me resultaba demasiado dulce y siempre lo quitaba. Hace unos meses probé con la cobertura de la receta que es nata montada con queso cremoso y queda espectacular. Nos gusta muchísimo más así.
La calabaza es una verdura que siempre suelo tener en casa porque la utilizo para hacer cremas de verdura, para echar a los guisos y por supuesto para hacer postres y más en esta época, que cuando llega Halloween siempre hago alguna tarta con ella. Además tiene muy pocas calorías y muchas vitaminas.
En cuanto a su uso en repostería, todavía hay mucha gente que no se atreve a utilizarla, al igual que pasa con las zanahorias y cuando alguna vez he comentado que he hecho una tarta de calabaza o pastel de zanahoria, más de uno ha puesto cara de extrañado. Pues, de verdad, animaros a hacerla porque os sorprenderá.
¡Espero que os guste!
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