¡Cómo me gustan los días que tengo un desayuno rico, rico como éste! El fin de semana pasado hice este “pan de chocolate” y estos días estoy desayunando una par de rebanadas, ligeramente tostadas, ¡¡¡qué bueno está!!!
Como todos los panes, cuando más ricos están es el día en el que los hacemos, pero si los cortamos en rebanadas y las tostamos un poquito, siguen estando buenísimos días después. Cuando lo hice, las niñas se comieron un par de rebanadas para merendar y no se las ocurrió otra cosa que untarlas con un poquito de Nutella cuando aún estaba templado, ¡qué envidia me dieron, jejeje!
¡Espero que os guste!