Antes de las vacaciones de verano he tenido una temporada que no comía muy sano. Me explico, en el trabajo, cuando cerrábamos al público me entraba un hambre voraz y recurría a la bolsa de patatas fritas con una coca-cola, ¡qué horror!
Ahora, ésto ha cambiado y me he propuesto comer muy sano. Si tengo hambre a media-mañana tomo una pieza de fruta o una barrita energética como éstas, hechas por mí, ¿qué os parecen? Así calmo un poco el hambre hasta la hora de comer.
Son muy fáciles de hacer y está riquísimas. Para que tengan menos calorías, las últimas veces que las he hecho ha sido con leche condensada desnatada y están igual de ricas que con la normal.
¡Espero que os gusten!