Ayer por la tarde, mi hija mayor tuvo competición de natación en Madrid e hice estas cookies para las niñas y para las mamis, que desde las gradas las animamos y apoyamos con todas nuestras fuerzas, pero además pasamos mucho calor y la verdad es que una rica merienda como ésta nos viene de maravilla.
Son muy fáciles de hacer y no es necesario que hagamos todas las galletas en el mismo día. Podemos guardar parte de la masa en el frigorífico durante unos días o en el congelador y hornearlas cuando queramos.
Cuando las sacamos del horno todavía están muy blandas y tenemos que dejarlas reposar en la misma bandeja en que las hemos horneado durante un par de minutos, para que se endurezcan; luego, las ponemos sobre una rejilla para que terminen de enfriarse.
¡Animaros a hacerlas, os gustarán!.