Ésta es una de las mermeladas que más me gustan y durante la temporada de albaricoques aprovecho para hacer unos cuantos botes y así tener durante el invierno. Para conservarlos lo que hago es que según termina de hacerse en la Thermomix, lo vierto en tarros de cristal, los tapo y pongo boca a bajo hasta que la mermelada esté completamente fría (generalmente lo hago por la noche y los dejo de un día para otro). Así se conservan perfectamente durante unos cuantos meses.
Desde que tengo la Thermomix, no he vuelto a comprar mermeladas porque son naturales, quedan muchos más ricas y muy suaves. A mi hija mayor la gusta mucho desayunar pan con mermelada y mantequilla, pero no la gustan las que tienen trozos de fruta, así que desde que hice la primera y la probó, ya no quiere otras.
¡Animaros a hacerla, os encantará!.