Estas croquetas las he hecho en varias ocasiones especiales y siempre han gustado muchísimo. La mezcla del sabor fuerte de las croquetas con la salsa dulce es una mezcla perfecta.
La primera vez que las hice fue en las Navidades de hace 2 años y desde entonces las he repetido en alguna otra ocasión más (sobre todo, en temporada de membrillos) para cenas o comidas especiales.
Como ya he comentado en otras ocasiones me gusta hacer “dulce de membrillo” y gracias a que mis suegros me traen bastantes kilos, puedo tener dulce de membrillo casero durante buena parte del año. Esta salsa la hago con él y ¡qué rica queda!.
¡Espero que os gusten!.