Después de una comida copiosa, no apetece un postre contundente. En estos casos me gustan los postre ligeros y frescos, que no tengan bizcocho o mucho chocolate, …
Este yogur líquido de café está riquísimo y es perfecto como postre. El sabor a café lo aporta un almíbar, que es lo primero que hay que preparar y que si nos sobra, podemos guardarlo en el frigorífico y utilizarlo para mojar bizcochos o para hacer este yogur en otra ocasión, ya que dura aproximadamente 3 meses en el frigorífico.
¡Espero que os guste!