Hace tiempo, Anabel, una amiga del cole de mis hijas, me dijo que probase a preparar el bizcocho de naranja, sustituyendo la naranja por un limón entero y con piel. Ella lo hace y dice que en su casa les encanta.
¡Pues eso hice! y qué razón tiene, ¡está riquisimo! Tiene un regustito ligeramente amargo de la piel de limón pero yo creo que no necesita más azúcar de la pongo en la receta.
El limón no tiene que ser muy grande, es importante quitar todas la pepitas y que no tenga piel gruesa. Primero cortamos los extremos y luego lo partimos en 8 partes y así podremos quitar mejor todas las pepitas. Yo utilizo limones ecológicos y los lavo bien con agua para que la piel esté muy limpia antes de echarlo al vaso.
¡Espero que os guste!