El bacalao me gusta de mil formas y ésta es una de ellas, pero tal vez a la que más cariño tengo es al bacalao rebozado que hace la abuela de mi marido casi todos los sábados. Éste es el único pescado que puede tomar mi suegro (al resto es alérgico) y la abuela lo hace los fines de semana. Como sabe que a mí me gusta mucho, el día que voy a comer casi siempre lo hace y si está acompañado de pimientos verdes fritos, mejor que mejor.
Yo, en casa, también lo hago rebozado, con tomate y sobre todo, esta receta que nos encanta. El bacalao y las chirlas quedan perfectos y con la salsa está deliciosa, no dejamos de mojar pan hasta terminarla.
Es un riquísimo segundo plato para una comida familiar, aunque yo suelo hacerla para cenar. En casa somos 4 y es la cantidad perfecta para una cena no muy fuerte.
Os recomiendo cortar el pimiento en tiras finas para que se haga bien o incluso, se puede sustituir por un lata de pimientos morrones, cortados en tiras que añadiremos al final. Un par de veces que no he tenido pimiento rojo lo he hecho así y ha quedado riquísimo. Otra buena opción es echar unos guisantes junto con el bacalao y el pimiento para que se haga todo junto, le va perfecto.
¡Espero que os guste y sólo recordaros que no os olvidéis del pan!.