¡Qué delicia!, desde que descubrí esta receta de “pan de molde” no he vuelto a comprarlo.
Lo hago el fin de semana y para que se conserve bien, congelo 2 bolsas con 8 rebanadas cada una y el resto las dejo, también guardadas en bolsa hermética, para la merienda del día siguiente. De este modo se conservan en perfecto estado y las tengo listas para cualquier momento.
A las niñas las encanta y la verdad es que a mí también, además de por el sabor, sobre todo porque es casero.
Se puede hacer en cualquier molde grande rectangular (o en 2 más pequeños). En la foto siguiente se ve al fondo el molde especial que tengo para el pan de molde, es un molde con tapa y por eso quedan las rebanadas cuadradas. En otros moldes queda con forma más redonda en la parte superior pero igual de bueno. Como siempre os cuento en las recetas de masas, es importantísimo el tiempo de reposo para que leve y en función de la temperatura ambiente, varía mucho.
¡Espero que os guste!