¡Comenzamos con los turrones! Ya quedan pocos días para Navidad y ya apetece ir comiendo algún turrón. La verdad es que ahora me aguanto y apenas como algún trocito y así llego a los días previos a la Navidad con muchas ganas de comer turrón. Como todavía no hemos puesto ni el árbol, ni el Belén no estoy metida en el ambiente navideño, ¡menos mal! Así no como tanto dulce.
Éste es un turrón parecido al turrón blando, pero en vez de almendras está hecho con avellanas.
Lo mejor es hacerlo como mínimo tres o cuatro días antes de consumirlo para que se absorba el aceite que suelta y quede de textura perfecto. Además cuanto más tiempo de reposo más sabor coge.
Hay que estar pendiente de él al hacerlo porque si nos pasamos de tiempo al triturarlo nos quedará muy aceitoso y tendremos que dejarlo en reposo más días e ir absorbiendo el aceite sobrante con papel de cocina. Si no lo trituramos lo suficiente nos quedará demasiado duro. Otra cosa importante es tostar las avellanas en el horno aunque ya las compremos tostadas, porque de esta forma soltarán su aroma y un poco de aceite.
Éste es el tercer año que le hago y ya es uno de los fijos, ¡nos encanta, sobre todo a mi suegra!
¡Espero que os guste!