¡Qué tarta más rica y original!. Es una tarta típica de Siria y es una crema de leche con aroma a naranja, limón y canela, envuelta en pasta filo y bañada con almíbar de agua de azahar y pistachos troceados.
La primera vez que la hice tuve mis serias dudas de que quedase bien porque pensaba que la crema, aunque estuviese totalmente cuajada después de estar unas horas en el frigorífico, se iba a volver líquida cuando la horneamos con la pasta filo. No es así y una vez horneada y fría o templada, queda perfecta (como se ve en las fotos).
La crema de leche siempre la hago con la piel de naranja, de limón y el palo de canela, no la hago con menta porque ya os he contado en otras ocasiones que me encanta la canela; pero si os gustan los postres con un toque a menta, podéis sustituir el palo de canela por una ramita de menta.
¡Espero que os guste!.