Una de las cenas que más me ha gustado de siempre, son los sándwiches. Recuerdo que siempre los preparaba mi padre y los hacía riquísimo, con jamón, queso, lechuga, tomate, …
Era mi cena favorita y aún lo sigue siendo porque cuando vamos a alguna hamburguesería, siempre me pido un sándwich.
Hoy lo he preparado para cenar, pero en una versión diferente que es en forma de pastel. Es una receta que nos encanta a los cuatro, no la preparo a menudo, pero cuando la hago coincidimos en lo rico que está.
¡Espero que os guste!