¡Qué ricas están las “cristinas” rellenas de nata! me recuerdan a mi niñez, era una de los bollos que más me gustaban. En Cantabria se llaman “cristinas” pero en otros sitios (como en Madrid) se llaman “bambas”. El nombre da igual, lo importante es disfrutar de ellas, jajaja.
La última vez que las hice las lleve a casa de mi hermana y entre ella y mi cuñado se las comieron todas. Me hacía gracia cada vez que mi hermana cogía una y en el primer mordisco siempre se oía: “mmmmmm”.
Cuando más ricas están es el mismo día que las hacemos, pero bien tapadas con papel film transparente y en el frigorífico, aguantan un par de días más perfectamente. Para que la masa no esté tan fría, os recomiendo sacarlas del frigorífico un poco antes de comerlas.
¡Espero que os gusten!