Después del exceso de dulce de las pasadas Navidades, toca bajar un poco la cantidad de azúcar que como, jijiji.
Para desayunar, me encanta el pan tostado con aceite o con mantequilla y mermelada casera, pero ahora he cambiado el pan normal por pan integral, como el pan integral de espelta o el pan de molde integral con nueces y pipas, acompañado de aceite o de queso cremoso light con compota de manzana. ¡Qué rico está!.
La mermelada lleva mucha cantidad de azúcar y esta compota, además de estar riquísima, no lleva mucho azúcar. No solo sirve para untar en tostadas, también sirve para rellenar bizcochos, magdalenas, un brazo de gitano, …
Para conservarlo durante unos días en perfecto estado, hay que guardarlo en un recipiente hermético, en el frigorífico.
¡Espero que os guste!.