¡Vamos con otro rico helado!, que estamos en verano y hace un calor …
El viernes pasado me regalaron dos kilos de picotas riquísimas y después de que mis niñas se pusieran moradas a comer y nunca mejor dicho (tenían las manos y la boca moradas, jajaja), con las que quedaron y que ya estaban muy maduras, hice este helado espectacular.
Me encanta cuando está ya un poco blando (no recién sacado del congelador) y cucharada a cucharada … va bajando la cantidad que queda y ni me doy cuenta de todo lo que como, jejeje.
¡Animaros a hacerlo, os gustará!.