Estas empanadillas son otra de las cenas favoritas de mis niñas. La verdad es que es una cena sencilla pero que nos gusta a todos y nunca sobra alguna para el día siguiente.
El relleno es de carne picada con zanahoria y pimiento. Si sobra algo después de rellenar todas las obleas, con un poquito de pan está buenísimo.
Yo siempre las hago en el horno para que no engorden tanto, pero también se pueden hacer fritas en sartén con abundante aceite de oliva o en la freidora; en este caso, no hay que pincelarlas con huevo batido.
¡Espero que os gusten!.