Tarta de naranja

Tarta de naranja

Esta tarta la voy a llevar a casa de mis suegros para la cena de Noche Vieja. Es fresca y de una de nuestras frutas favoritas: «la naranja».

Lo que más me ha animado a hacerla es que es muy bonita, rica y nada empalagosa, pero sobre todo que la naranja es la fruta preferida de la bisabuela de mis niñas, tanto es así que come 2 naranjas diarias ¡todos los días del año!, así que las compran por cajas. ¡Espero que la guste!.

La preparación es sencilla aunque veáis varios pasos. Lo primero es hacer las naranjas en almíbar, el bizcocho y la crema de naranja. Estas tres cosas las he dejado hechas el día antes del montaje porque andaba un poco pillada de tiempo. Luego sólo queda montar la nata, mezclarla con la crema, montar la tarta y a reposar en el frigorífico hasta que la vayamos a comer.

¡Espero que os guste!.

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Tarta de calabaza y manzana con copos de avena

Tarta de calabaza y manzana con copos de avena

¡Qué rica!. La hice un domingo y la llevé al trabajo al día siguiente. A mis compis, les dije que intentasen averiguar de qué era esta tarta y ninguno acertó. Lo único que me decían es que estaba buenísima y alguno sí que dijo que tenía manzana y copos de avena (y por supuesto, uvas pasas, que están a la vista), pero en cuanto les dije que también llevaba calabaza, se sorprendieron.

Es un bizcocho muy jugoso con una cobertura de azúcar y queso. Para mí la cobertura es demasiado dulce y se la quito, el bizcocho me parece que queda perfecto sólo porque no está seco. ¡Cuestión de gustos!, porque el trozo que sobró se lo llevó mi amiga Tere y a ella la gustó muchísimo el bizcocho, pero aún más la cobertura. Si os animáis a hacer esta tarta, os recomiendo hacerla con la cobertura y como es sencilla de retirar, al que no le guste o le parezca demasiado dulce, la puede quitar sin problema.

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Tarta de higos

Tarta de higos

Me gustan mucho los higos que hay ahora porque son verdes, de piel fina y muy dulces. Generalmente me traigo bastantes de casa de mis suegros, pero este año ni uno, se caen y se estropean. Por otro lado, mi hermana, que vive en Cantabria, me cuenta que por donde viven ella y mi madre hay tantos que no saben qué hacer con ellos, ¡qué rabia, yo les tengo que ir a comprar!.

Pero hace unos días, cuando llegué a casa del trabajo, me encontré con una bolsa llena de higos, ¡qué alegría!. Me la había dejado en casa mi amiga Mónica, que sabe que me encantan. Estaban en su punto, maduros y muy dulces.

Enseguida pensé en hacer mermelada, pero luego me decidí por una tarta. La verdad es que nunca había hecho ni probado una tarta de higos, pero si las tartas de fruta son las que más me gustan, la de higos no iba a ser menos.

La llevé a casa de mis suegros donde habíamos quedado con unos amigos, Pili y JuanMa, luego se unieron a tomar café unos cuantos amigos más y la tarta voló. ¡Nos encantó!.

Es muy fácil de hacer y nada empalagosa. ¡Espero que os guste!.

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