¡Cómo me gusta esta tarta! Tiene una presentación muy bonita, es fácil de hacer y me encanta el suave sabor a pera del relleno, “nata con sabor a pera”, jeje.
Si os gusta la nata montada o las tartas-mousse que se hacen con nata montada y a las que añadimos fruta o algún aroma, seguro que ésta os encanta.
Es mejor hacerla de un día para otro, para que el relleno cuaje perfectamente. En cuanto a decoración yo he usado crocanti de almendras, pero si no tenéis o no encontráis, queda perfecta con almendras tostadas fileteadas o en trocitos.
La base de bizcocho suele encoger cuando enfría, por eso utilizo 2 moldes. El más grande para hacerlo y otro un poco más pequeño que sea del diámetro de la plancha de bizcocho una vez fría. Si no disminuye de diámetro, la hacemos en el molde inicial.
¡Espero que os guste!