Ésta es la cobertura (o frosting) que más me gusta para los cupcakes y para muchos bizcochos. Antes lo hacía con los mismos ingredientes pero menos mantequilla y mucho menos queso cremoso y quedaba con poca consistencia. Desde que probé a hacerlo con los 400 g de queso y los 160 g de mantequilla, sin variar el azúcar, no he vuelto a hacer otro distinto, ¡me encanta! Queda con mucha consistencia y con un riquísimo sabor a queso cremoso.
Va perfecto para decorar los “whoopie pies de calabaza“, “carrot cupcakes“, “red velvet bundt cake“, … o cualquier bizcocho que nos guste y queramos convertir en una rica tarta. Sólo tenemos que hacer el bizcocho que más nos guste, abrirlo por la mitad y rellenarlo y decorarlo con esta cobertura, ¡quedará riquísimo!
En cuanto el queso a utilizar hay muchas marcas parecidas pero sin duda con la que mejor y más rico queda este frosting es con el queso Philadelphia®.
¡Espero que os guste!