El crumble es un postre tradicional inglés que consiste en una capa de fruta troceada cubierta con migas de harina, mantequilla y azúcar que se hornea hasta que la cobertura queda crujiente.
El más conocido es el que se hace con manzana, pero este fin de semana, aprovechando que todavía hay ricos melocotones en la frutería, voy a hacerlo así.
Es uno de mis postres favoritos para acompañar el café de media tarde, me encanta tomarlo cuando aún está templado y acompañado de una bola de helado de vainilla.
¡Espero que os guste!.





