En verano, además de muchas ensaladas, tomamos casi a diario un buen vaso de gazpacho casero o un bol de salmorejo, pero también, otro plato que nos encanta es el ajoblanco y ni me había dado cuenta que no tenía la receta en el blog hasta que me la pedido una amiga.
Es una sopa fría de almendras, pan, ajo, aceite de oliva y vinagre, típica de la cocina andaluza y extremeña. A nosotros nos encanta y la acompañamos de uvas sin pepitas y almendras tostadas laminadas.
En verano apetece muchísimo, al igual que el gazpacho, porque se toma fría y sienta muy, muy bien.
¡Espero que os guste!.